lunes, 4 de marzo de 2013

Historia de una mudanza

Si, estamos de mudanza... y es como estar en un bucle infinito.
Nuestra casa se nos quedaba pequeña. Somos una pareja con demasiados hobbies, trastos y cachivaches y decidimos buscar un piso con un salón grande como para tener integradas dos mesas de trabajo. Porque a mi chico y a mi nos gusta disfrutar de nuestras cosas juntos y en silencio, con mesas llenas de hilos, lanas, pinturas y lo que sea...
Aun estamos entre cajas, aunque ya va tomando forma nuestro pequeño nidito de amor. En cuanto esté listo os enseño nuestros rinconcitos.

Menos mal que acabé a tiempo mi gorrito hecho con el punto margarita que nos enseñó Wasel Wasel y que me ha salvado la vida en estos días de nevadas.

Esta es la historia de una mudanza en pequeños detalles.

Los mensajes de ánimo de mis compañeros

probando el horno nuevo con unas empanadillas de espinacas y queso de cabra

Nuestra primera nevada entre cajas

Empaquetando los hilos de ganchillo de DMC (muchos proyectos por hacer)

Malis, la reina de la casa en sus aposentos
Mi gorrito hecho con lana Rowan en punto margarita


2 comentarios:

ParafernaliaBlog dijo...

Animooo que tu puedes. Y además el cambio es para mejor, así que merece la pena. Feliz semana

Elisabeth dijo...

Me encanta la caja de hilos - hay que empaquetar lo mas importante primero :) Y Milas es una monada! Un beso